isabel's profileCADA PORO DE MI PIELPhotosBlogListsMore ![]() | Help |
CADA PORO DE MI PIELcuando las miradas hablan y la piel se eriza May 12 NO IRAS SOLONO IRAS SOLO
No irás solo,
aunque la tormenta haga zozobrar
tu barco, en el mar inmenso
de las dudas despiadadas,
ni cuando la ola repentina,
vomite el quebrado casco
contra el arrecife asesino
de tus más callados recelos.
No irás solo,
ni navegarás sobre el manto oscuro
de perdidas sendas marinas,
a la deriva,
sorteando las olas juguetonas,
salpicándote de espumas eternas,
perforando sin remedio tu bravura
de corsario.
No irás solo,
cuando los vientos embrujados,
susurren en tus oídos, cantos
bellos de sirenas maliciosas,
atrayéndote fatalmente hacia un
mundo submarino,
dudas lacerantes
e incertidumbres crueles,
Mira a lo lejos,
donde rompen las olas con violencia,
estoy, con la luna plateada
sonriendo, rema sin descanso;
esos fanales serán tu guía,
son por ti,
porque no irás solo, navegando,
en este mar tan insensato...
February 19 MENTIRASMENTIRAS
Todo es mentira. Mi vida, el espacio, el tiempo en que me muevo, mis sueños, mis anhelos más secretos, mi pasado y futuro, mentira, todo desvanecido en fútiles y ruines mentiras. Todo por lo que luché, por lo que viví, sufrí o lloré de nada sirve, de nada, intentar rescatar migajas que se esparcen por el suelo, se lanzan al vacío desde mi piel y se estrellan como gotas de rocío... Mentiras. Partículas de polvo que danzan a los rayos del sol cuando se descorren las cortinas y levitan en el aire suspendidas un tiempo en danza infinita después, se esfuman invadiendo muebles almas, cuerpos, miradas estancadas en el vacío. Todo es mentira, ¡dios mío!, ¡mi mentira!, ¿Cómo haré para enmendar sonrisas apagadas? ¿cómo recuperar tiempos enllagados en mentiras?. El tiempo... como partículas de polvo se eleva hacia el cielo impávido y se mimetiza con las nubes cargadas de esperanza que nunca llegan, de olvidos mentirosos, obstinados y erróneos, ojos ciegos a verdades palpables y no asumidas, mientras las mentes se pudren en mentiras desprendidas mentiras......... January 25 EL BOSQUEEL BOSQUE
Mi espíritu llevaba días inquieto, triste, hablándome de la necesidad de emprender de nuevo el gran viaje hacia el bosque; sabía que era un viaje largo e incómodo pero debía hacerlo, era preciso. Una sola vez antes lo emprendí y la experiencia terrible me sirvió para no desear jamás volver a hacerlo. Craso error decir jamás.
Y una mañana oscura y gris, a escondidas, cogí mi mochila con la carga más pesada que pueda existir en este universo y emprendí el viaje más largo y triste hacia el desencanto, y quizás sin retorno.
Mis pasos eras cansinos, lentos. Mi espalda curvada por el peso llegó a convertirse en una ele casi perfecta. Mi cara ya no miraba al frente, solo a la tierra, como siempre, ¿para qué?. Dejó de interesarme absolutamente todo a mi alrededor que no fuera el estrecho camino por el que transitaba; no salirme de él, llegar, y pronto.
Había perdido toda perspectiva del tiempo y del espacio cuando me encontré con el primer Ser del bosque. Amablemente me invitó a soltar la carga, que a duras penas pude desencajar de mi espalda, a duras penas pude enderezarme, y a duras penas pude sentarme a su lado.
Le escuchaba como quien escucha una voz lejana, un eco, volvió a preguntarme, esta vez por el contenido de mi talega... Mis ojos regresaron como del averno, abriéndose como pétalos recién florecidos, enrojecidos por el cansancio: “No sé, tormentos, supongo”-, “Vaya, jo” dijo él, “descansa esta noche, verás que mañana te encontrarás mejor, duerme,… yo cuidaré de ti” “Tengo estos huesos hechos a las penas, y las cavilaciones estas sienes...pena que vas, cavilación que vienes, como el agua del mar hacia la arena....”- acerté a decir...
Por la mañana amanecieron dos soles, uno ámbar, otro verde iluminando directamente la entrada del Gran bosque. El Ser me sonreía complaciente señalando con un dedo azul enorme la mochila y con otro, pegado al éste, la entrada, “Te esperan”- me dijo.
Cogí la bolsa y me encaminé hacia el acceso con decisión. Mi pulso era acelerado, mi respiración entrecortada, pero no había marcha atrás. Ya en la entrada una voz profunda y gutural me saludó por mi nombre. “Toma aire y cuenta hasta 20, una por cada año que has tardado en volver y tranquila, te esperábamos,....”
Por primera vez en mucho tiempo mis lágrimas corrieron serenas, libres, seguras; ahora sabía que estaba a salvo, ahora sabía que estaba en camino de preservar lo poco de mi alma que aún podía guarecer. Miré la mochila. La colgué de nuevo y me encaminé con paso firme por la calzada de lavandas hacia la sima de los desesperados, donde me indicó la voz que fuera.
Como la vez anterior, por la vereda de olor embriagador me encontré con un viejo amigo, el unicornio plateado al que no pude ni tocar, tal era el estado de degradación en el que me encontraba, así que seguí camino, resignada, hasta el mismo borde del precipicio resbaloso y oscuro, donde las almas atormentadas acaban por abandonar sus miserias a tiempo o perecer no hay más opciones.
Mi amigo el unicornio se sentó a mi lado sin dejar de mirarme, pero sin decir absolutamente nada. Solo observando mis movimientos pausados, estudiados. Abrí la mochila, me senté en el mismo filo y comencé sacando una gran porción de tristeza, la sostuve entre mis manos un momento, fruncí el entrecejo, como suelo hacer siempre que pienso en algo que no me gusta, y la lancé lo más lejos que pude. Se disgregó en cientos de átomos confundidos con el aire suave que nos envolvía, tiñendo de colores las nubes bajas, coloreando los picachos de formas caprichosas. Desesperación, allá va. Melancolía, desconcierto, turbación, añoranza, soledad... A medida que iba vaciando la mochila la sonrisa del unicornio se hacia más amplia y resplandeciente. Los ojos brillaban y mi cuerpo se tornaba más ligero. Casi había terminado, mi sonrisa se había transformado en carcajada, estaba sentada en un pedrusco lanzando al vacío todo el infortunio de mi alma. “Casi has terminado”-dijo “Lo se”, “solo queda esto, no se que hacer con ello” “¿Y qué es?” “Son unos ojos, unos ojos verde esmerilados....” “Vaya, no ocupan sitio, pero mira que ocupan espacio....” “...Pues si” “Destrúyelos o no, olvidados o no.... venga decídete, o saltarás”
Volví sobre mis pasos sin mirar hacia atrás, el olor a lavanda quedó impregnado en mi piel, cada vez que paso por un bosque, espero encontrarme con mi unicornio meneando la cabeza en señal de infinita paciencia, veo unos ojos verde esmerilados que me siguen donde voy; pero los sueños ,sueños son. O no. La duda aún me atenaza, soy dudapata, lo seré toda mi vida...Y COLORÍN COLORADO. January 24 TE BUSCOYa no la quiero, es cierto, pero tal vez la quiero. Es tan corto el amor, y es tan largo el olvido. P. Neruda
TE BUSCO
Te busco en sus ojos verdes cambiantes, con, según la luz del día, (vaya…) en su voz que susurra mi nombre entre suspiros, aspirando el tuyo, flotando como un ente entre la sombras; en sus brazos alrededor de mi cuerpo, como cadenas de espuma, eslabones de deseo sus dedos enmarañados en mi pelo.
Te busco en los pliegues de sus gemidos implorantes de amor eterno y me acurruco en sus pechos como un niño hambriento, mimoso, mientras mis manos recorren su cuerpo deseando tu piel, y me arrepiento, cierro los ojos, como un espíritu travieso y tierno, vuelvo a perderme en sus ojos, musito a la nada un te quiero, me hago a un lado y sigo con mis recuerdos. January 22 LA COMETA
LA COMETA
Se me ocurrió una tarde, un impulso, uno más, cogí tus poemas, aquellos que te escribí desde el dolor más profundo, desde el más profundo amor, aquellos que te escribí, sin más.... también los que no te escribí, metros y metros de versos absurdos, desesperados, esperanzados, enamorados... aquellos que quedaron atrapados en el limbo de mi pantalla y se negaron a salir... esos otros que vagaron en mi mente sin rumbo y se negaron a dejarse ver, quizás por ser los más sinceros, los cogí, digo, una tarde, y me hice una cometa con ellos. Salí a la playa más cercana y la hice volar. El viento de poniente fue mi amigo aquella tarde. Mientras corría, la cometa se elevaba y las palabras iban cayendo cual lluvia de primavera mojando mi pelo, con muchos te quiero, te añoro, mi dulce amor... y caían en la arena durando tan solo, lo que la ola tardaba en llevárselas... ¡qué paradoja! ¿verdad?, eso duró nuestro amor....
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